Buscador

Ordenar por   Busqueda avanzada


La sanidad pública en la encrucijada

El sistema sanitario español representa uno de los mayores logros sociales del siglo que concluye. Se caracteriza por ser gratuito en el momento de uso y prestar atención universal e igualitaria a todos los ciudadanos. Su nivel de calidad es comparable al del resto de países de la Unión Europea y su coste es inferior. La aprobación de la Ley General de Sanidad y la reforma de la atención primaria parecía iban a consolidar definitivamente el modelo; sin embargo desde hace unos años se ha introducido la duda de su viabilidad. Se insiste en la crisis del modelo, se nos dice que el gasto es excesivo y que la población se encuentra insatisfecha y con la disculpa de su modernización, se introducen normas y medidas encaminadas a privatizarlo.

Las razones de la crisis, no solo del caso español, son varias: el gran desarrollo que han adquirido los sistemas sanitarios; los costes económicos, con un crecimiento continuo debido al envejecimiento de la población, el aumento de las demandas y la aparición de nuevas tecnologías; y por fin, la incapacidad para responder a las expectativas de los ciudadanos. Será necesario extraer los mayores rendimientos de los recursos disponibles, racionalizar el gasto y favorecer la libre elección del ciudadano y su participación activa en las decisiones que se adopten en política sanitaria, pero todo ello es posible sin renunciar a las premisas que definen a nuestro sistema.

Sin embargo, las cosas van por otros caminos: montados en la ola del neoliberalismo, que sacraliza el individuo y el mercado, y aprovechando las puertas abiertas por sus antecesores en el gobierno, los actuales dirigentes del PP y sus aliados conservadores están dirigiendo el mayor ataque sufrido por nuestro sistema sanitario público. Detrás de ellos están poderosos grupos, españoles y extranjeros, del sector de aseguramiento y de las industrias de suministros, que han visto que la sanidad puede ser un gran negocio. Los ataques son confusos y en diferentes sentidos, pueden adoptar la forma de introducir medidas de copago o tasas por servicio, de limitación de las prestaciones o de gestión privada de hospitales (caso de Alcira) o servicios determinados. Se trata de allanar el camino a la privatización; el problema es que dicha privatización traerá consigo desigualdad en el acceso a los servicios sanitarios, y ello sin que nadie haya podido demostrar que de esa forma se ahorran gastos y se mejora la calidad; muy al contrario, sistemas privados como el americano o mixtos como el francés, han demostrado justo lo contrario.

Aurelio Fuertes Martín El Adelanto 17 Enero 1998

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

ADSP Salamanca | Opiniones señaladas

 

Showcases

Background Image

Header Color

:

Content Color

: